El Lignum Crucis (literalmente “madera de la cruz“) es un trozo, generalmente una astilla, del madero en el que fue clavado y murió Jesucristo. Aunque la falta de fuentes fidedignas hace que Historia y leyenda se mezclen hasta confundirse en muchos momentos, está documentado que en el siglo IV se traslada a Roma una parte del madero en el que habría muerto Jesucristo, momento a partir del cual la reliquia comienza a multiplicarse como lo hicieron los panes y los peces.
En el siglo V, transcurridos unos 100 años desde el hallazgo, se desplaza a Jerusalén el entonces obispo de la diócesis asturicense, conocido hasta nuestros días como Santo Toribio de Astorga, que ve en sueños que Jerusalén va a ser tomada por los infieles y decide llevar en su viaje de vuelta una parte de la reliquia conservada en la ciudad santa. De acuerdo con su voluntad esta reliquia se conservará en el otro extremo del Imperio Romano, en Astorga, una ciudad que consideraba a salvo de cualquier peligro.
Apenas unos siglos después Astorga es invadida por los musulmanes, por lo que el Lignum Crucis es trasladado a un lugar más seguro, el Monasterio de Santo Toribio de Liébana, situado un recóndito rincón de la Cordillera Cantábrica al que no llegarían los ejércitos invasores.
Durante los siglos posteriores, invasores e invadidos intercambian los papeles en lo que ha venido a llamarse Reconquista; la religión tiene un papel fundamental aún, y aunque el fragmento de Lignum Crucis más grande se conserva en el monasterio de Liébana, son varios los que acompañan a los cristianos en sus expediciones al sur.
Uno de estos fragmentos aparece como estandarte en la Batalla de Alarcos (1195), en la que el rey Alfonso VIII de Castilla sufre una derrota rotunda. El Lignum Crucis lo porta un caballero templario llegado desde Ponferrada… Y es en este punto donde la Historia deja paso a las leyendas.
De acuerdo con distintas versiones, este templario es apresado, pero la reliquia pasa inadvertida para sus captores y logra conservarla durante siete años en los que sigue profesando devoción a la Virgen de la Encina. Transcurrido ese tiempo, ya en el siglo XIII, nuestro caballero templario, cautivo en el norte de África, se acuesta una noche orando con devoción y despierta a la mañana siguiente ante el altar de la Virgen de la Encina, en Ponferrada.
Es así como el Lignum Crucis regresa al Bierzo, donde la reliquia será venerada casi con la misma devoción que la Virgen de la Encina. Las astillas que lo forman, dispuestas en forma de cruz, son engarzadas en una filigrana de oro y pedrerías en la que se conservan hasta nuestros días y que se encuentra expuesta en el Museo Diocesano anexo a la Catedral de Santa María de Astorga.
Como puede observarse en la imagen que encabeza estas líneas, la cruz resultante se asienta sobre una Tau, una configuración hallada en otros símbolos templarios.
Los análisis practicados en época más reciente confirman que la madera del Lignum Crucis de Astorga procede de la zona de Jerusalén y tiene en torno a 2000 años, como sucede con el Lignum Crucis de Santo Toribio de Liébana o el conservado en San Pedro del Vaticano.



Una de las peculiaridades del Carnaval de Astorga es que se celebra el fin de semana posterior al miércoles de ceniza, una fecha poco habitual que garantiza una importante afluencia de visitantes desde otros puntos de la provincia de León. A continuación detallamos el programa de actos del Carnaval de Astorga 2011, que se celebra los días 11, 12 y 13 de marzo y en el que volverán a ser protagonistas el Sábado de Piñata y el Festival Internacional de Magia, que alcanza su octava edición.